10 aspectos claves para tener en cuenta cuando nuestra mascota se hace mayor

06noviembre

10 aspectos claves para tener en cuenta cuando nuestra mascota se hace mayor

Hola a tod@s, el tema de hoy es un tema peliagudo pero sin duda importante, La tercera edad de nuestras mascotas. Mi idea de hoy es poneros atención en 10 aspectos claves que debemos controlar en nuestros animales “yayos”.

Tras mucho pensarlo, y pensando en qué les íbamos a decir a los dueños de nuestras mascotas en la clínica sobre cómo cuidar a sus animales cuando se hacen mayores,o qué cosas deberían vigilar. Al final, llegamos a un decálogo que creo que tod@s los que tienen un perro o gato mayor de 8 años deberían saber.

  1. El peso de tu mascota es importante: La pérdida o ganancia de peso es uno de los primeros síntomas de que algo va mal. Si cambia de peso en un periodo muy corto de tiempo, como 2 – 3 meses, algo está ocurriendo y hay que saber el qué. Hay muchos animales que cuando enferman, pierden peso porque su enfermedad les desgasta. Otros en cambio, aumentan mucho de peso como consecuencia de enfermedades como la diabetes.
  2. ¿Tu animal come como antes?: Observa si ha cambiado la cantidad de veces que come, y la cantidad total que come. Si come menos, puede que esté desganado, que le duela la boca o que tenga náuseas o ardor y que por eso no quiera comer. Si come demasiado, también es un signo de que algo no va bien. La diabetes e, síndrome e Cushing o el hipertiriodismo pueden hacer que tu animal coma más.
  3. ¿Tu animal bebe demasiada agua?: el fallo renal o la diabetes, o infecciones de útero pueden explicar que beba más agua de la normal. Es uno de los síntomas que más nos ayuda a los veterinarios en geriatría. Si tenéis la sospecha de que vuestro animal está bebiendo más o menos de lo normal, decidlo cuando vayáis a vuestro veterinario habitual.
  4. ¿Orina más que antes? ¿Le cuesta orinar? ¿Le duele al hacerlo? Muchas de las afecciones geriátricas en medicina veterinaria alteran la producción de orina. Ya sea porque el animal orine mucho, o poco o le cueste hacerlo, o cambie de color; tenemos que estar muy pendientes a los cambios que pueda haber en este sentido. En el caso de los gatos, si hay un aumento de la frecuencia con la que tenemos que cambiar la bandeja de la arena, también es importante.
  5. hernia¿Tu animal se cansa jugando? Es habitual que con la edad, los animales ya no jueguen como lo hacían antes, pero lo que no es habitual es que dejen totalmente de jugar o de moverse o que les duela al hacerlo o que ahora no quieran ni ver la pelota cuando antes no paraban de jugar con ella. La forma de nuestros animales de tratarse el dolor a sí mismos, es evitar aquello que le provoca dolor. Dicho de otra forma, si le duelen los dientes igual no quiere coger la pelota. Por tanto, estad atentos a si hay cambios en su modo de jugar o pasear. También si se fatiga en exceso paseando o haciendo ejercicios que antes hacía, habrá que estar alerta. El corazón o los huesos de nuestra mascota pueden estar sufriendo alguna alteración que haga que se cansen antes o que no aguanten el paseo como siempre. Por tanto, prestad atención.
  6. Cambio de comportamiento: los perros y los gatos al igual que las personas, sufren determinados problemas neurológicos asociados a la edad, el síndrome de disfunción cognitiva es por desgracia buen ejemplo de ello. También existen enfermedades hormonales que pueden cambiar el comportamiento de nuestras mascotas. Como el hipertiroidismo de los gatos, que puede provocar incluso comportamientos agresivos o muy alterados de mucha actividad.
  7. Dificultad al ir a la bandeja de la arena o al defecar en el paseo. Si vuestro animal tiene dolor o sangrado al defecar o le cuesta o tarda más tiempo de lo normal o si tiene cualquier cambio extraño al hacer sus necesidades, llevadlo al veterinario. Al igual que las personas, los animales también tienen problemas de próstata en el caso de los machos o problemas en el recto y el colon cualquiera que sea su raza o sexo.
  8. ¿Tiene cambios en la piel o el pelo? La piel y el pelo son indicadores muy útiles y sencillos de chequear por parte de los dueños. Como veterinarios, nos interesa saber si la piel ha cambiado de color, si el pelo se cae, si le ha salido caspa en cualquier zona del pelo, etc. Si notáis este tipo de cambios en vuestra mascota, vigiladlo, y si progresa, ante la duda id al veterinario.
  9. Aparición de “bultos” o heridas que no cicatrizan. Cualquier “bulto”, “masa” o “lesión” que no desaparezca en dos semanas, debe ser evaluada detenidamente por vuestro veterinario. No siempre será algo malo, pero no debéis dejarlo pasar porque puede ser importante.
  10. Llevadlo al veterinario al menos una vez al año para un control. Tod@s nos hacemos mayores. Y cuando cumplimos más años, acudimos más al médico porque el cuerpo ya no es el de antes. Al final, terminamos yendo con asiduidad al médico por una u otra razón. La vejez es inevitable, pero afrontar los cambios que vayan surgiendo evitando males mayores es lo mejor que podemos hacer para tener una vejez feliz de nuestras mascotas es mantenerlas lo más sanas posible. Para eso, es recomendable hacerles un pequeño chequeo, al menos, una vez al año. La medicina preventiva siempre es más agradecida que la medicina curativa, porque siempre es mejor prevenir que curar y acudir a un servicio de urgencias veterinarias por ahorrar en estos chequeos es más caro.

Por tanto, estad atentos para detectar los cambios que puedan ocurrir en vuestro día a día con vuestra mascota, y si detectáis algo raro, llevadla a vuestro centro veterinario de confianza y no lo dejéis pasar. Muchas veces lo más peligroso es no hacer nada.

Si tu mascota ya tiene una edad avanzada, es importante extremar las precauciones.

Publicado por CVMedican  Publicado el 06 Nov 
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