El cáncer en animales: una realidad cada vez más frecuente

24julio

El cáncer en animales: una realidad cada vez más frecuente

Enfrentarnos a diario con los casos de oncología veterinaria a menudo supone un gran reto para los veterinarios, no sólo por el amplio rango de signos clínicos que puede provocar sino también por la gran variedad de tipos de tumores que hay, lo que obliga a mantenernos tanto los profesionales veterinarios como sus propietarios en casa constantemente vigilantes de cualquier indicio sospechoso.

A medida que mejora el cuidado de la salud de las mascotas, éstas llegan a vivir más tiempo, por lo que la proporción de animales geriátricos (por encima de 7 años) representa una parte creciente de todos los animales, es decir, que hay un envejecimiento de  la población de mascotas, lo cual va a tener un gran impacto en el volumen de casos de geriatría así como de cáncer en perros y gatos. Esto explica que el número de casos de cáncer en animales que a diario vemos en la clínica veterinaria esté creciendo y se haya duplicado con respecto al año pasado.

Muchos propietarios se ven afectados por su propia experiencia del cáncer en un amigo o familiar. Y es posible que estas experiencias hayan sido particularmente malas con algunos de los efectos secundarios observados durante el tratamiento, donde a menudo se busca una cura a pesar de que la calidad de vida a corto plazo del paciente pueda verse comprometida significativamente. Y estas ideas preconcebidas pueden tener un efecto negativo en la voluntad del dueño a la hora de buscar una terapia contra el cáncer para su mascota.

PREVALENCIA DEL CANCER

Aunque las cifras de prevalencia o aparición de casos de cáncer varía según el tiempo de tumor, se ha estimado que al menos 1 de cada 4 perros y 1 de cada 4 gatos desarrollará cáncer en algún momento de su vida.

También se ha visto que casi el 50% de los perros por encima de 10 años morirán por problemas relacionados con el cáncer.

Según estos datos, no cabe duda de la importancia de la oncología veterinaria a día de hoy y en el futuro.

Para hacernos una idea más precisa: el cáncer en mascotas de ciudad es 25 veces más frecuente que la leishmania en perros o casi igual en frecuencia que los problemas renales en gatos.

IMPORTANCIA DEL RECONOCIMIENTO TEMPRANO Y EL DIAGNÓSTICO

La detección por parte de los propietarios de algunos signos en su mascota que puedan sugerir la presencia de cáncer en su animal, es una de las áreas de mayor interés en la actualidad a la hora de enfrentarnos con los casos de oncología. Aquellos propietarios que no reconocen signos de enfermedad en sus mascotas, o no se dan cuenta de la importancia potencial de esos signos, ya sea en oncología, o en cualquier otra especialidad veterinaria, a menudo implica que se llega al diagnóstico del cáncer o de otra enfermedad en un estadio muy avanzado en el cual es demasiado tarde para abordar el problema de forma óptima, obteniendo peores resultados y pronósticos en general.

Cálculos vesicales - Bloqueo urinario

Cada vez más los veterinarios trabajamos en dirección a la prevención en la salud y eso dentro de la oncología veterinaria incluye la educación de los propietarios para que sean capaces de identificar aquellos signos que típicamente pueden estar relacionados con el cáncer, para que en caso de presentarse, puedan acudir a su veterinario para que pueda diagnosticarlo y empezar a tratarlo o manejarlo de forma temprana.

Una vez que el paciente con sospecha de cáncer acude a nuestra consulta lo recomendable es realizar un diagnóstico definitivo, y esto sólo se consigue a través de la histopatología, o análisis de las muestras tomadas del posible tumor a través del microscopio para identificar su naturaleza.

Antiguamente, cuando un propietario o un veterinario detectaba una masa, se trataba de averiguar cuál podía ser su origen en función de su aspecto externo (grande o pequeña, ulcerada o no…), su consistencia a la palpación (dura o blanda, adherida o no, duele o no…) o su comportamiento en el tiempo (si crece rápido o no, etc). Pero por mucha experiencia que se tenga en oncología veterinaria, solamente una toma de muestra mediante citología o biopsia y analizada por el patólogo nos puede dar un resultado diagnóstico definitivo.

Y esto es así porque realmente es importante alcanzar un diagnóstico definitivo para poder informar al propietario del tipo del tumor al que nos enfrentamos, y de cómo se espera que se comporte (si es bueno o es maligno, si puede producir metástasis y dónde o no, etc.) antes de plantear las opciones de tratamiento y el pronóstico.

Cada vez más veterinarios generalistas en la consulta veterinaria diaria recomiendan y proponen realizar pruebas histopatológicas en la gran mayoría de pacientes caninos y felinos que ven. Este alto porcentaje de veterinarios buscando un diagnóstico definitivo de los casos de cáncer es un reflejo de los avances dentro de los estudios del cáncer dentro de la oncología veterinaria como especialidad, así como del aumento de la importancia de la oncología también dentro de las universidades veterinarias y un incremento de la disponibilidad de los cursos de formación continua que los profesionales veterinarios toman para mantenerse actualizados.

La mayoría de los veterinarios indican que el reconocimiento del cáncer en un estado avanzado de la pregresión de la enfermedad reduce la capacidad de un manejo adecuado del problema en una gran proporción de perros y gatos.

CÓMO VIGILAR EN CASA:

Algunos de los cambios que debemos vigilar en nuestros animales y que pueden ser un indicio de cáncer son:

  • Bultos o masas en cualquier parte del cuerpo, y sobre todo si han crecido rápidamente, con independencia del tamaño. Normalmente las masas de mayor tamaño, con crecimiento rápido, duras y muy adheridas en profundidad suelen ser peores que las pequeñas y con crecimiento muy lento, blandas y no adheridas, pero siempre es necesario un análisis histopatológico.
  • Pérdida de peso significativa en poco tiempo.

MANEJO DE LOS CASOS DE CÁNCER

Una vez hemos llegado al reconocimiento y diagnóstico del cáncer, el siguiente paso es el tratamiento, que ofrece aún más desafíos al veterinario y a los propietarios.

mascotas-y-ninosExisten muchas modalidades de tratamiento disponibles para tratar el cáncer en las mascotas, algunas de las cuales requieren una inversión importante en tecnología y considerables precauciones a la hora de garantizar la seguridad del usuario. No todos los tipos de cáncer responden igual a todos los tratamientos antitumorales y de hecho, algunos tumores pueden desarrollar resistencias al tratamiento con el tiempo.

Por lo general, la medicación antitumoral va dirigida a eliminar células que se multiplican con una rapidez muy superior a lo habitual y de forma anormal, por lo tanto tienen un alto potencial destructor lo que la convierte en peligrosa si no se toman las precauciones debidas, al mismo tiempo que puede ocasionar efectos secundarios inherentes que se deben prevenir y controlar.

Pero por otro lado, en medicina veterinaria se ha alcanzado un equilibrio razonable en el que el bienestar del paciente no se ve comprometido con el fin de lograr un resultado clínico más positivo. De forma que lo que se busca por encima de todo es que los pacientes tengan una buena calidad de vida y puedan llevar una vida casi completamente normal.

El resultado final es que, aunque la terapia suele ser paliativa, generalmente es posible que las mascotas tengan una buena calidad de vida durante toda la terapia y durante un tiempo considerable.

Pero por otro lado, en medicina veterinaria se ha alcanzado un equilibrio en el que el tratamiento busca el objetivo de mantener por encima de todo el bienestar del paciente, siendo capaz de tener una buena calidad de vida.

Y si unimos ambos conceptos, el hecho de conseguir dar un tratamiento antitumoral sin efectos secundarios puede ser muy desafiante.

Por ello es importante antes de plantear el tratamiento para el cáncer y una vez ya hemos alcanzado el diagnóstico definitivo, sentarnos detenidamente a hablar con los propietarios acerca de las diferentes opciones terapéuticas y sus diferencias con las que existe en medicina humana, así como sus respectivos efectos secundarios y respuestas en el tumor.

Finalmente recordar la importancia de ponerse en manos de veterinarios cualificados para tratar los procesos tumorales de nuestras mascotas; sin darlo todo por perdido ya que gracias a los avances técnicos y humanos que hemos comentado, cada vez estamos mejor preparados en medicina veterinaria para tratar el cáncer en nuestras mascotas.

Publicado por CVMedican  Publicado el 24 Jul 
  • Cáncer, Consejos, prevención
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