Principales causas de rotura de uñas en perros

10octubre

Principales causas de rotura de uñas en perros

Uno de los principales motivos de consulta diaria en la clínica veterinaria de pequeños animales son los problemas dermatológicos o de piel junto con las cojeras. En muchas de las ocasiones además estos problemas se presentan de forma conjunta y el propietario no asocia a que pueda deberse a una alteración en la parte final de las extremidades, ya sean anteriores o posteriores, por la rotura de uñas en perros especialmente, ya que generalmente es una de las partes del animal que menos atención se le presta a veces.

La zona final de las extremidades (manos o pies, según corresponda), está constituida por multitud de estructuras anatómicas y tejidos diferentes, como piel con pelo en la parte dorsal del carpo y tarso, almohadillas plantares en ambas zonas, epidermis entre las almohadillas, uñas… y todas ellas son susceptibles de sufrir alteraciones que ocasionan dolor, picor, sangrado o cojera en el animal.

Como norma general, los perros tienen 5 uñas o garras en las extremidades delanteras y 4 en las traseras, aunque algunas razas y sus cruces pueden presentar el espolón o 6º dedo rudimentario no completo o incluso hasta doble espolón. Generalmente las uñas apoyan sobre el suelo, con lo que si el animal realiza un ejercicio adecuado todos los días, se desgastan con regularidad, excepto las uñas de los dedos I y de los espolones (que no apoyan sobre el suelo), que requieren ser recortadas para evitar que se enganchen o rompan accidentalmente.

Los problemas en las uñas en el perro son una de las causas más frecuentes de consulta en la clínica diaria. La rotura accidental, el sobrecrecimiento, infecciones o un desigual desgaste por mal apoyo de las extremidades son algunas de los problemas que pueden presentar nuestras mascotas.

A continuación vamos a detallar algunas las patologías más frecuentes que afectan a las partes distales de las extremidades (y entre ellas las uñas) en el perro así como su origen.

 

ROTURA DE UÑAS EN PERROS POR HIPERQUERATOSIS DIGITAL

Causas de rotura de uñas en perros

Proliferaciones de queratina en un perro Cocker Spaniel de 15 años de edad con hiperqueratosis digital.

También se puede denominar hiperqueratosis nasodigital y es un trastorno genético de origen desconocido que afecta a las almohadillas de las patas y a la trufa o nariz. Aparece con mayor frecuencia en algunas razas como Cocker y Springer Inglés, Perro de Aguas, Beagle o Bulldog Inglés entre otros.

Esta enfermedad no es una simple aparición de costras, sino que se acumula gran cantidad de queratina en la superficie de las almohadillas de las patas, sobre todo en las zonas que no soportan directamente el peso y que, por tanto, no sufren desgaste, resultando en la formación de unos sobrecrecimientos queratinosos en los bordes de las almohadillas plantares y trufa que pueden llegar a fisurarse y dar lugar a costras.

Los signos clínicos aparecen en perros desde la mediana edad a la edad geriátrica. Las lesiones son generalmente subclínicas, es decir, que el animal no desarrolla síntomas que el propietario pueda detectar, pero si llegan a aparecer fisuras en la piel, sí que aparece dolor, cojera e infección secundaria.

El diagnóstico se basa en los signos clínicos y en la detección de las lesiones. Y el tratamiento se centra en aliviar los síntomas clínicos, dado que la causa original no se puede resolver. Además es conveniente realizar un recorte adecuado del tejido queratinizado que sobresale, así como hidratar frecuentemente las almohadillas con pomadas hidratantes específicas para una mayor comodidad del animal.

 

ROTURA DE UÑAS POR DERMATITIS NECROLÍTICA SUPERFICIAL

Síntomas de uñas partidas en perro

Costras exudativas con eritema de un perro cruce de Terrier, castrado, de 12 años de edad con dermatitis necrolítica superficial.

También se conoce como síndrome hepatocutáneo, y está ocasionado, más frecuentemente, por un problema hepático y más raramente por un tumor pancreático que secreta glucagón. También se ha asociado a falta de aminoácidos u otros desequilibrios nutricionales que provocan una falta de alimentación de las células de la piel, las cuales finalmente terminan muriendo.

Este problema afecta a perros mayores, y aunque no hay predisposición por raza, sí que se ha descrito sobre todo en animales de pequeño tamaño. Las lesiones aparecen como engrosamientos de la piel en las zonas de apoyo de articulaciones como los codos o las almohadillas de las patas, región de alrededor de la boca y ojos, o las zonas bajas y las zonas de los genitales, y en ocasiones presentan erosiones y ulceraciones.

En el diagnóstico las pruebas complementarias como analítica de sangre o la ecografía abdominal pueden resultar útiles. En la analítica se puede ver anemia no regenerativa (no se forman nuevos reticulocitos en la médula ósea) y elevación de las enzimas hepáticas que indicarían afectación del hígado. También podemos encontrar elevación de la glucosa (indicaría posible diabetes) y ácidos biliares (indicaría coléstasis o mal drenaje de la bilis desde la vesícula biliar hepática) y niveles bajos de albúmina. En la imagen ecográfica se observa un aspecto típico de panal de abeja. Si el animal además de presentar este tipo de lesiones cutáneas y alteraciones hematológicas, padece o desarrolla diabetes mellitus, es un indicador de mal pronóstico.

El diagnóstico de la dermatitis necrótica superficial implica la existencia de una lesión hepática o un trastorno metabólico muy graves, por lo que el pronóstico es malo. El tiempo de supervivencia medio después de estar diagnosticado es de 3 meses, pudiéndose prolongar ligeramente o mejorar su calidad de vida mediante un buen soporte nutricional y tratamientos con protectores hepáticos e infusiones intravenosas de aminoácidos.

 

ROTURA DE UÑAS POR PODODERMATITIS DEMODÉCICA

Causa común de rotura de uñas en perro

Pododermatitis demodécica en un perro Terrier macho castrado, de 12 años de edad.

Es una enfermedad inflamatoria causada por la proliferación de ácaros del género Demodex spp. que se desarrollan y viven en los folículos pilosos. Esta alteración es frecuente en animales jóvenes, de menos de 1 año de edad, y poco común en animales de edad avanzada. Las causas de su aparición pueden ser hereditarias, ingesta de ciertos fármacos o cambios inmunológicos (o sus combinaciones).

Los animales adultos que padecen esta enfermedad a menudo presentan múltiples lesiones alopécicas (sin pelo), que se limitan a las patas. La dermatitis demodécica se asocia frecuentemente con infección bacteriana secundaria profunda que ocasiona dolor. La piel se engrosa, pierde el pelo, roza entre sí y no transpira, por lo que acaba apareciendo exudado y costras. Las zonas más afectadas son los pliegues interdigitales, no tanto las uñas o las almohadillas.

El diagnóstico de esta enfermedad puede suponer un reto para el veterinario ya que los ácaros pueden alojarme muy profundamente en el folículo piloso y en ocasiones difícilmente se pueden encontrar en las citologías tomadas mediante raspados de las zonas afectadas. Por ello a veces se requiere realizar una biopsia para detectar los ácaros. Y si hay alguna causa subyacente, también debe ser identificada antes de abordar el tratamiento.

El tratamiento es idéntico que en la demodicosis generalizada, la cual es más frecuente en animales jóvenes. Para ello se utilizan antiparasitarios específicos sistémicos, pero además es necesario administrar antibióticos sistémicos y/o antisépticos tópicos para eliminar la inflamación e infección de la piel durante el tiempo necesario hasta que se haya resuelto, si bien la pododermatitis demodécica puede ser persistente y difícil de tratar completamente respecto a otras formas de demodicosis.

 

ROTURA POR MICOSIS FUNGOIDE O LINFOCA CUTÁNEO EPITELIOTRÓPICO

Parches despigmentados y erosionados en las almohadillas de las patas de un perro macho castrado de raza Akita Inu con micosis fungoide.

Parches despigmentados y erosionados en las almohadillas de las patas de un perro macho castrado de raza Akita Inu con micosis fungoide.

El nombre común para denominar el linfoma cutáneo epiteliotrópico es la micosis fungoide, que es un trastorno raro que aparece en los perros más viejos y representa el 1% de los tumores de piel en perros. En ella los linfocitos T neoplásicos invaden la epidermis de la piel y los anejos cutáneos. La inflamación crónica, en particular la dermatitis crónica (incluyendo la alérgica), puede ser un factor predisponente para su aparición.

Las lesiones raramente aparecen únicamente en las patas, pero cuando aparecen se pueden observar manchas sin pigmento y enrojecidas en las almohadillas que progresivamente se ulceran a medida que avanza la enfermedad, pudiendo también aparecer engrosamiento de las mismas por hiperqueratosis.

El diagnóstico definitivo requiere un examen detallado de las patas, así como un análisis histopatológico de los tejidos tomados mediante biopsia, donde se encontrará un infiltrado de múltiples linfocitos neoplásicos en la epidermis de la piel. El pronóstico es malo, con una supervivencia media en entre 6 meses y 2 años tras el diagnóstico. El tratamiento se aborda desde el punto de vista oncológico al tratarse de un tumor y para ello se utiliza quimioterapia combinada con tratamiento sintomático de las lesiones.

 

ROTURA DE UÑAS POR PÉNFIGO FOLIÁCEO

Acumulaciones de costras en los márgenes de las almohadillas de las patas de un perro Bulldog Americano esterilizado de 2 años de edad con pénfigo foliáceo. Puede observarse la descamación de la piel en los bordes de las pústulas.

Acumulaciones de costras en los márgenes de las almohadillas de las patas de un perro Bulldog Americano esterilizado de 2 años de edad con pénfigo foliáceo. Puede observarse la descamación de la piel en los bordes de las pústulas.

Es la afectación autoinmune de la piel más frecuente en perros, es decir, que el propio sistema inmune del animal trata de eliminar tejidos propios ocasionando lesiones. La edad de aparición es muy variable, entre los 2 y los 7 años de edad, y se ha descrito más frecuentemente en razas como Akita, Chow Chow, Teckel, Terranova, Bearded Collie, Pastor Alemán y Doberman Pinscher.

La lesión primaria que se observa es una pústula o elevación de la parte superficial de la piel con contenido líquido en su interior. Ésta se rompe rápidamente, dando lugar a costras. Las lesiones aparecen más frecuentemente en los bordes o márgenes de las almohadillas plantares. Esta alteración se produce por la aparición de anticuerpos antiqueratinocitos (específicamente antidesmogleína 1, que es una proteína que permite la unión entre las distintas capas celulares superficiales de la piel), produciendo una pérdida de adhesión intercelular en las capas superiores del estrato córneo.

El pénfigo foliáceo puede producirse por predisposición genética o por ingesta de fármacos que desencadenan la formación de dichos anticuerpos. El diagnóstico definitivo requiere de un examen histopatológico de los tejidos mediante biopsia, donde se encuentran pústulas subcorneales, así como diversas células inflamatorias.

El tratamiento requiere de terapias inmunosupresoras. El pronóstico es de reservado a bueno y en los casos que mejor responden al tratamiento se puede conseguir una remisión rápida de las lesiones, aunque en la mayoría de los casos requieren un tratamiento crónico para el control de la enfermedad.

Debido a lo anterior, es de vital importancia tratar la rotura de uñas en perros por parte de un profesional, dado que es un problema serio si no se le pone el tratamiento adecuado. Si teneis un problema similar, en nuestro centro Medican en Madrid tenemos años de experiencia tratando problemas de este tipo ¡Consúltanos!

 

Publicado por CVMedican  Publicado el 10 Oct 
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