Convulsiones en nuestras mascotas

03septiembre

Convulsiones en nuestras mascotas

DEFINICIÓN

La convulsión es un evento patológico neurológico que debe ser tratado a la mayor brevedad. Puede presentarse en perros y gatos, siendo más frecuente en perros, de 1 a 5 años. Se pueden interpretar como una alteración o pérdida de consciencia, fenómenos motores anormales (Ej.: movimientos de pedaleo, rigidez), alteración de comportamiento o signos del sistema nervioso autónomo como salivación, vómitos, micción y defecación.

En ocasiones pueden confundirse con sucesos de sincopes, que presentan síntomas parecidos al de una convulsión. Para diferenciarlos debemos saber que la duración de la convulsión es de 1-2 minutos y el sincope es habitualmente más corto.

Las convulsiones en serie son aquellas en los que se producen 2 o 3 ataques en un periodo de 24 horas y entre estos ataques el paciente recupera la consciencia.

El estado epiléptico es el conjunto de convulsiones repetidas que se prolonga durante más de 5 minutos o entre las cuales el paciente no recupera su estado mental normal.

 

FASES DE UNA CONVULSIÓN

Las convulsiones se dividen en varias fases:

  • El pródromo es el período de tiempo anterior al inicio de la actividad convulsiva. Los propietarios pueden “predecir” el inicio de las convulsiones de la mascota por las conductas que realizan durante este tiempo, como por ejemplo el aumento de comportamientos relacionados con la ansiedad (búsqueda de atención, lloriqueo, miedo, agresividad), renuencia a realizar patrones de actividad normales, o mayor ocultamiento (especialmente en gatos).
  • El aura es la manifestación inicial de una convulsión. Durante este período, que puede durar de minutos a horas, los animales pueden exhibir un comportamiento repetitivos (por ejemplo estimulación, lamido), patrones autonómicos (por ejemplo, salivación, orinar, vómitos) o incluso eventos inusuales (por ejemplo, ladridos excesivos, búsqueda de atención aumentada o disminuida).
  • El período ictal es el evento convulsivo actual, manifestado por tono muscular involuntario
    movimiento y / o comportamiento de sensaciones anormales, generalmente la duración es inferior a 2 minutos.
  • El período postictal sigue al ataque actual y puede durar de minutos a días. Durante este tiempo, un animal puede exhibir un comportamiento inusual, desorientación, actividad inapropiada de defecación y/o micción, sed o apetito excesivo, o deprimido, o debilidad, ceguera y alteraciones sensoriales y motoras. A menudo, los propietarios solo observan este período como evidencia de que su mascota ha tenido una convulsión.

 

CAUSAS

Las causas de una crisis epiléptica se puede dividir en diferentes categorías: idiopática; sintomático (o secundario); y reactiva.

  • La epilepsia idiopática se diagnostica si no se puede identificar una causa subyacente de las convulsiones y se supone que es de origen genético. La verdadera epilepsia idiopática es mucho menos común en el gato debido por ello todos los gatos deben ser evaluados por convulsiones reactivas o secundarias subyacentes con las apropiadas pruebas de diagnóstico antes de que se haga un diagnóstico de epilepsia idiopática.
  • Ataques epilépticos sintomáticos o secundarias son el resultado directo de una patología estructural del encéfalo. Pueden afectar a animales de cualquier edad.
  • Las convulsiones epilépticas reactivas son una reacción del cerebro normal una causa secundaria. Las causas más frecuentes son tumores intracraneales o enfermedades metabólicas, o intoxicaciones.

 

PLAN DIAGNÓSTICO

Es muy importante que el propietario aporte toda la información posible del suceso, incluyendo una descripción del evento, la hora del día, la duración y los efectos tras la convulsión. El objetivo es establecer la frecuencia general, el tipo de ataque, los patrones de ocurrencia, la relación con la actividad diaria (por ejemplo, ejercicio, sueño) y la gravedad de los efectos tras la crisis. Los propietarios deben contar con un calendario para registrar la frecuencia y la descripción de todas las convulsiones observadas y sospechadas.

A continuación se  debe proceder a realizar pruebas complementarias diagnosticas para poder determinar el origen de las convulsiones.

  • Se debe realizar una analítica sanguínea completo, un panel de bioquímica (incluida la glucosa en sangre), análisis de orina y medición de la presión arterial para todos los animales que se evalúen para un ataque epiléptico
  • Los perros <1 año de edad y los que se inician con el tratamiento con fármacos antiepilépticos metabolizados por el hígado también deben ser evaluados para detectar enfermedad hepática con un estudio de ácidos biliares en suero.
  • Serán necesarias realizar otras pruebas más específicas para determinar exposición a tóxicos, infecciones parasitarias o rickettsial o enfermedades sistémicas según el cuadro clínico que presente el paciente.
  • Para los gatos, el examen básico debe incluir una detección de la leucemia felina y el virus de la inmunodeficiencia felina y pruebas de anticuerpos séricos contra Toxoplasma gondii.
  • Si se sospecha de la presencia de una enfermedad sistémica, será necesario realizar radiografía torácica y una ecografía abdominal para hacer una mayor exploración en busca de neoplasias e infecciones sistémicas.
  • Todos los perros de 7 años o más y en todos los gatos con convulsiones, deben someterse a imágenes avanzadas del cerebro con resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC).
  • Será importante descartar patologías cardiacas mediante la realización de una ecocardiografía para diferenciarlo de un sincope.
  • Dependiendo del cuadro neurológico o de las lesiones observador durante la RM o TC se recomendará el análisis del líquido cefalorraquídeo.

 

TRATAMIENTO PARA CASA

El tratamiento de esta enfermedad es generalmente crónico, pero el pronóstico puede ser bueno según el caso. El objetivo fundamental en estos casos donde no se consiguen erradicar las crisis, es reducir la gravedad, la frecuencia y la duración de la convulsiones a un nivel que sea aceptable para el propietario, sin efectos adversos intolerables para el animal.

La decisión de comenzar la terapia se basa en una serie de factores, que incluyen el tipo, la causa, la gravedad y los efectos tras la convulsión. Además, cuanto antes se inicie la terapia en la epilepsia, mejor será la tasa de éxito a largo plazo.

Si estuviese presente una enfermedad subyacente, se debe tratar al mismo tiempo.

Un buen tratamiento incluye, el seguimiento veterinario, el cumplimiento del dueño y la buena calidad de vida del animal. Deberá tener controles periódicos de los niveles en sangre del tratamiento elegido.

Toda crisis epiléptica es una urgencia ya que corre peligro la vida del paciente. Es importante acudir a un centro veterinario lo antes posible para tomar las medidas oportunas para parar la crisis.

 

TRATAMIENTO DE EMERGENCIA EN CASA PARA LAS CONVULSIONES

En el caso de emergencia en casa, si no se pudiera acudir a un centro veterinario o aquellas mascotas que son propensos a crisis convulsivas el propietario puede proporcionar tratamiento de emergencia. El uso de diazepam intrarrectal en perros, esto no sustituye ir al centro veterinario, pero nos da tiempo para llegar.

 

PLAN DE TRABAJO EN LA CLÍNICA:

-Es importante que el propietario aporte al veterinario toda la información posible de como se ha producido el suceso. Si se puede realizar un video será de gran ayuda.

-Tras la exploración del paciente se procederá a realizar las siguientes pruebas diagnósticas que nos ayudaran a determinar la causa de las convulsiones y nos ayudarán a determinar que tratamiento necesitará nuestra mascota:

  • Analítica sanguínea completo, incluidos perfiles hormonales, bioquímicos y ácidos biliares.
  • Análisis de orina
  • Medición de la presión arterial
  • Radiografía de tórax y ecografía abdominal.
  • En caso de sospecha patología cardiaca, realización de una ecocardiografía
  • Pruebas más específicas para determinar exposición a tóxicos, infecciones parasitarias o enfermedades sistémicas según el cuadro clínico que presente el paciente.
  • Para los gatos, el examen básico debe incluir una detección de la leucemia felina y el virus de la inmunodeficiencia felina y pruebas de anticuerpos séricos contra Toxoplasma gondii.
  • Todos los perros de 7 años o más y en todos los gatos con convulsiones y si no encontramos alteraciones en las pruebas anteriores se recomienda someterse a imágenes avanzadas del cerebro con resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC).
  • Dependiendo del cuadro neurológico o de las lesiones observadas durante la RM o TC se recomendará el análisis del líquido cefalorraquídeo.

 

PLAN DE TRATAMIENTO Y SEGUIMIENTO: LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES.

Según los hallazgos en las pruebas complementarias, se instaurara el tratamiento anticonvulsivo que más se adecue a la patología diagnosticada.

Se hará un seguimiento del paciente para  medir valores en sangre del fármaco anticonvulsivo elegido y determinar si está siendo efectivo, realizando revisiones a los 15 días, al mes, los 3 meses, a los 6 meses y posteriormente anuales.

 

PRONÓSTICO

El pronóstico de esta enfermedad varía desde reservado-malo hasta bueno, ya que depende del diagnóstico final, por ejemplo una epilepsia genética tiene un mejor pronóstico que una neoplasia intracraneana. Por tanto dependerá de la etiología de las convulsiones.

Publicado por CVMedican  Publicado el 03 Sep 
  • Consejos, convulsiones, mascota, seguimiento, tratamiento
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