La enterotomía y gastrotomía: cirugía de intestino en perros y gatos

01agosto

La enterotomía y gastrotomía: cirugía de intestino en perros y gatos

La gastrotomía es la cirugía del intestino para casos leves, siendo las enterotomía necesaria en casos graves, veremos las diferencias a continuación.

El intestino es un órgano con forma de tubo estrecho y alargado donde concluye la digestión iniciada en el estómago y se absorben los nutrientes y el agua para finalmente ir acumulando los desechos que se expulsan.

El intestino se divide en dos porciones, el intestino delgado y el intestino grueso, y ambos se diferencian por su diámetro interno de paso. Es la continuación del estómago y termina en el ano, teniendo una longitud de entre cuatro y seis veces más que la longitud del cuerpo, según se trate de perro o gato y permite que a lo largo de su recorrido el organismo tome los nutrientes que necesita y expulse los de desecho para formar las heces.

¿Es necesario anestesiar al animal para la enterotomia?

Esta intervención en los animales se realiza bajo anestesia general inhalatoria y en ella se accede al interior del intestino. Es fácil de localizar este órgano, ya que se encuentra ventralmente en el abdomen, siendo de rápido acceso para el cirujano mediante la realización de una incisión en la línea media de la tripa desde el ombligo para abajo. Una vez se localiza el segmento que se va a operar, se exterioriza sin dificultad, se protege con gasas húmedas para aislarlo del interior del abdomen y podemos empezar a incidirlo.

Esta cirugía requiere mucha asepsia ya que el abdomen es una cavidad limpia y aséptica, mientras que en el interior del intestino hay restos de bacterias y secreciones del páncreas y bilis que ayudan a hacer la digestión, pero que pueden ser dañinas si se vertieran al interior del abdomen, pudiendo provocar daño de los órganos abdominales, inflamación y peritonitis.

Una vez extraído el material causante del problema, se procede a suturar los bordes de la herida de forma que quede impermeable para que el contenido no salga del intestino. La duración de esta cirugía es por lo normal bastante larga, pudiendo superar los 90 minutos, porque es un órgano largo que se debe examinar detenidamente para localizar el problema y que requiere un manejo cuidadoso para no dañarlo más porque sus paredes son más delgadas que el estómago y contacta con órganos muy delicados como el páncreas, lo que la convierte en una cirugía tediosa.

También existe una modificación de esta cirugía en la que un fragmento del intestino está muy dañado por la causa que fuera y es necesario retirarlo por completo. Esta cirugía recibe el nombre de enterectomía y es aún más laboriosa y complicada que la anterior, y por tanto tendrá un pronóstico reservado y requerirá más tiempo de recuperación probablemente.

¿Cuándo y por qué realizar una enterotomía en un perro o gato?

Traqueobronquitis infecciosa canina o tos de las perrerasEl principal motivo por el que siempre tenemos que realizar una enterotomía en un perro o gato es porque se han comido un “cuerpo extraño” tal y como comentábamos en la gastrotomía que por sus características de dureza o tamaño  se ha quedado atascado en un cierto punto del largo túnel de forma que el animal no puede expulsarlo por el vómito ni tampoco por las heces.

Normalmente este material u objeto está dañando al mismo tiempo la pared intestinal y provocando síntomas digestivos tales como vómitos, fiebre, anorexia, debilidad y mucho dolor abdominal.

En muchas de las ocasiones, la enterotomía es necesaria porque un cuerpo extraño que es detectado en estómago no se extrae a tiempo por el motivo que sea y finalmente acaba avanzado a lo largo del intestino sin pueda completar con éxito su recorrido.

Entre las cosas hemos encontrado atrapadas dentro del intestino podemos nombrar desde restos de la basura, pasando por huesos de melocotón, hojas de plantas del hogar, hasta incluso agujas de coser o calcetines.

Cuando más tiempo permanecen estos objetos dentro del intestino más inflamación y daño ocasionan, lo que da lugar a que el estado general del animal se vea más deteriorado ya que sus síntomas se agravan e incluso no son controlables con medicación. En este momento la única opción de tratamiento es la cirugía y el hecho de someter a un animal en este estado a una intervención más larga, complicada y costosa que la gastrotomía hace que el pronóstico empeore y que el periodo de convalecencia y recuperación se alargue.

Diferencia entre Gastronomía y Enterotomia

Cuando el daño en la pared intestinal es irreversible porque el cuerpo extraño lleva demasiado tiempo atascado comprimiéndolo y el intestino ha pasado de tener un color rosado a un color morado o negro, ese fragmento de tejido se ha necrosado y es necesario retirarlo, teniendo que llevar a cabo la enterotomía. Pero hasta que no se valora la totalidad del intestino en el momento de la cirugía no se puede tomar la decisión de realizar una u otra opción o ambas, porque en algunos casos es necesario realizar varias enterotomías o enterectomías a lo largo de todo el intestino.

Los pacientes con obstrucción intestinal son animales que tienen mucho dolor abdominal por el daños y la inflamación tan grandes que se agravan a mayor tiempo de evolución. Estos animales suelen tener fiebre, muchos vómitos, no quieren comer ni beber absolutamente nada, tienen diarrea incluso con sangre y sobre todo están muy decaídos, sin ganas de jugar ni nada. Y como hemos dicho esto hace que tengamos que resolver esos síntomas al mismo tiempo que le sometemos a una anestesia general para eliminar la causa del problema y reparar el daño. Cuando además de todo esto hay peritonitis, el pronóstico de evolución es malo y puede requerir varios días de hospitalización intensiva en UCI.

Pero también recurrimos a hacer gastrotomías o enterotomías por otros motivos como eliminar masas/tumores o tomar biopsias de espesor completo de toda la pared intestinal cuando se sospecha de tumores infiltrados, como un linfoma intestinal; pero estas causas de enterotomía/enterectomía son mucho menos frecuentes que los anteriores.

¿Qué requisitos previos tiene esta cirugía en perros y gatos?

conjuntivitis-gatosAl igual que en otras cirugías en las que se requiere anestesia general, siempre deberemos realizar previamente un análisis preoperatorio, pero en este caso será más extenso que en cirugías menos complejas, de forma que al menos debe incluir una analítica de sangre muy completa con hemograma, bioquímica CHEM 17 e iones, ECG y radiografía de tórax.

Además siempre antes de la cirugía es recomendable realizar una radiografía de abdomen para valorar si ha habido alguna variación en el estado del aparato digestivo y su contenido. Si se tiene la posibilidad es recomendable realizar también una ecografía de abdomen previa, para localizar con exactitud la localización y extensión del problema lo cual nos ayude a informar a los propietarios de los riesgos y el pronóstico de la cirugía.

Por supuesto, deberemos partir de un buen diagnóstico del problema así como necesitaremos mantener en hospitalización al animal durante las horas previas a la cirugía para tratar de estabilizar todo lo posible sus síntomas y constantes vitales de cara a la anestesia. A través de la vía venosa se le administra fluidoterapia para rehidratarlo así como antibióticos, analgésicos, antieméticos, protectores gastrointestinales y nutrición parenteral idealmente unas 4-6 horas antes de entrar a quirófano.

¿Qué necesito saber para el postoperatorio de la enterotomia?

Esta cirugía tiene un alto componente de complejidad y en casi todos los casos de enterotomía se requieren al menos 3 días completos de hospitalización o incluso más, pudiendo llegar hasta a completar una semana. Esto es así porque tras la cirugía, en la pared intestinal en donde se realizó la incisión se produce una inflamación que da lugar a un efecto de obstrucción que requiere al menos 72 h para volver a la normalidad y que por el intestino pueda comenzar a pasar comida.

Es decir, que durante este tiempo el animal no puede/debe tomar nada sólido por boca, sólo agua y alimento líquido, y debe ser reintroducido de forma muy progresiva hasta comprobar que lo tolera bien y no vomita. Por supuesto durante este tiempo de recuperación, el animal recibe fluidoterapia así como medicación por vía endovenosa que incluya protectores gastrointestinales, antibioterapia, analgésicos, antiinflamatorios, antieméticos y, por supuesto, vigilancia veterinaria para controlar que las constantes vitales se recuperan y estabilizan.

Una vez que el animal tolera bien la comida liquida y el agua, y la fiebre ha desaparecido, el dolor abdominal ha mejorado y se encuentra más animado, puede darse de alta y continuar el mismo tratamiento en casa, pero ya dándole pastillas por boca. En cuanto a la alimentación, la primera semana postoperatoria deberá tomar comida húmeda líquida, bien de latas comerciales (específicas para problemas digestivos o de recuperación) mezcladas con agua o bien comida casera a base de arroz o patata cocidos con pavo o pollo bien cocinados sin sal ni aceite y todo ello batido como si de una papilla se tratara.

Durante la segunda semana ya podemos dar a nuestro animal comida húmeda sin batir. Siempre le daremos pequeñas cantidades, varias veces al día, asegurándonos que no se queda con hambre para evitar que pierda peso. En la tercera semana postquirúrgica ya podemos ir reintroduciendo su pienso habitual pero humedecido al principio para que esté más blando y sea más fácil de digerir, de forma que no le cueste trabajo al intestino mientras se recupera y completa su cicatrización. En esta semana se valorará retirar los puntos de la incisión y dar alguna pomada cicatrizante si fuera necesario. A partir de la cuarta semana nuestro paciente ya puede comer pienso seco pero deberemos introducirlo poco a poco en sus raciones de comida; y al mismo tiempo podemos aumentar la cantidad de pienso que le damos en cada comida.

En total la recuperación postquirúrgica puede llegar hasta las 3-4 semanas, incluyendo hasta una semana de hospitalización siempre que no haya complicaciones como por ejemplo una peritonitis o pancreatitis. Pero este tiempo puede variar según el tipo de cirugía y la evolución y respuesta del animal al tratamiento. Durante todo este tiempo, los animales deben guardar reposo para favorecer la cicatrización y recuperación tanto del intestino como de la pared abdominal y piel. Esto, como ya sabéis, conlleva que no puede hacer esfuerzos tales como subir escaleras o subir al sofá/cama, ni tampoco ejercicio excesivo, sólo pudiendo salir a pasear a partir de los 3-5 días tras la cirugía y siempre sujetos de la correa o arnés para que no corran, pudiendo completar paseos cortos de menos de media hora.

Es posible que los primeros días encontremos que las heces son más oscuras, debido al sangrado quirúrgico que les da esa coloración. O incluso que tarde un poquito en defecar, debido al ayuno previo prolongado por los vómitos y la anorexia y por la recuperación del movimiento intestinal normal tras la anestesia. Además deberá tomar protectores gastrointestinales, antibiótico, antiinflamatorio, antieméticos y analgésico, ya en pastillas,  durante al menos dos semanas para acelerar y encaminar una buena recuperación del estado general del animal y prevenir infecciones. Es conveniente realizar radiografías/ecografía abdominales de control para monitorizar la recuperación del daño así como pruebas para valorar si hay complicaciones como pancreatitis por extensión de la inflamación y el daño, ya que el páncreas se encuentra muy próximo al duodeno.

En este tiempo postquirúrgico realizaremos revisiones periódicas para evaluar el apetito, el dolor y la fiebre, así como el estado de la herida. Si fuera necesario recomendaremos la utilización de un collar isabelino o de una malla postquirúrgica para evitar que pueda lamerse la incisión y que se infecte, complicando y alargando la recuperación.

¿Cómo evitar la enterotomia?

La enterotomía/enterectomía es una cirugía que no se realiza muy frecuentemente afortunadamente, porque la mayoría de los propietarios son conscientes de los riesgos y en cuanto se detecta un cuerpo extraño en su animal, nos piden que actuemos con rapidez y lo saquemos cuanto antes.

De forma que al final la mejor forma de evitar esta cirugía es prevenir que nuestro perro o gato se coma nada indebido o dañino para ellos. Y eso podemos intentar conseguir a través de estos consejos prácticos:

1.- Adiestramiento en el caso de los perros: la educación es la mejor manera de prevenir que tengan ansiedad por comerse todo en casa y en la calle constantemente.

2.- Mantener bien recogida toda la casa y evitar dejar cosas a su alcance que se puedan tomar, sobre todo cuando vayan a quedarse solos, aunque sea por 5 minutos. Esto incluye calcetines, hilos, agujas de costura, basura, juguetes, restos de comida, medicaciones de personas, etc.

3.- Dale ejercicio suficiente a tu mascota para saciar su ansiedad y que cuando llegue a casa no tenga ganas de comerse el mobiliario de casa: puertas, patas de sillas o mesas, paredes, plantas etc.

4.- No dejes a tu mascota solo en casa mucho tiempo cada día. Muchos animales pueden desarrollar ansiedad por separación y manifestarlo destrozando la casa para llamar vuestra atención.

5.- En caso de sospecha de que se haya comido algo peligroso, acuda rápidamente al centro veterinario más cercano para detectarlo rápidamente y comenzar a tratarlo lo antes posible con medicación para acortar el proceso y los síntomas y detectar lo antes posible si es necesario realizar la cirugía o no antes de que aparezcan complicaciones.

 

Publicado por CVMedican  Publicado el 01 Ago 
  • Cirugía, enterotomía, gastrotomía, gato, intestino, Perro
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