Guía práctica para propietarios: 10 dudas sobre Pancreatitis

04abril

Guía práctica para propietarios: 10 dudas sobre Pancreatitis

La pancreatitis es una enfermedad debida a la inflamación del páncreas. Hay muchas causas que pueden producirla, y los animales que la padecen sufren mucho dolor abdominal. Se trata de un problema que en ocasiones es incurable y puede requerir tratamiento de por vida, pero otras veces existen posibilidades de recuperarse. Lograr o no la curación dependerá de la afectación del órgano.

 

  • ¿Qué es el páncreas y para qué sirve?

Entender la función del páncreas nos ayudará a comprender mejor los síntomas que encontramos en los animales con pancreatitis. El páncreas es un órgano que se encuentra en el abdomen y se encarga de producir el jugo pancreático, una sustancia que contiene enzimas digestivas. Las enzimas son proteínas que permiten que podamos digerir y procesar las proteínas y las grasas de los alimentos que consumimos.

Además también se encarga de la producción de varias hormonas esenciales para un buen funcionamiento de todo el cuerpo, entre las cuales se encuentra la insulina.

 

  • ¿Siempre aparece con la misma gravedad?

 Los procesos inflamatorios del páncreas pueden desarrollarse de forma aguda o crónica. Mientras las formas agudas cursan con sintomatología severa, las formas crónicas pueden pasar desapercibidas. El tipo de lesión observada en el órgano contribuye a la diferenciación entre un proceso agudo o crónico, lo cual sólo es posible tras el estudio histológico de las lesiones.

 

  • Pancreatitis aguda

El proceso inflamatorio agudo del páncreas se presenta de forma grave, siendo más frecuente en perro que en gato. Hablaremos de pancreatitis aguda cuando los síntomas aparezcan de manera súbita. Es una enfermedad grave y muy dolorosa, por lo que es importante acudir al veterinario cuanto antes si detectamos sus síntomas. Muchas veces una rápida detección y actuación por nuestra parte puede mejorar el pronóstico.Se caracteriza fundamentalmente por necrosis pancreática o inflamación neutrofílica (supurativa).

 

  • Pancreatitis crónica

Generalmente aparece de forma progresiva, los síntomas no aparecen de golpe como en el caso anterior. Puede ser consecuencia de una pancreatitis aguda, y el daño en el páncreas será irreversible en la mayoría de los casos. El estado del animal irá empeorando con el paso del tiempo.Se observa una reacción inflamatoria linfoplasmocitaria, así como atrofia del parénquima pancreático que resulta en fibrosis, pudiendo evolucionar a cirrosis pancreática.

 

  • ¿Por qué se produce la pancreatitis?

La pancreatitis es una enfermedad que puede aparecer por muchas causas. La etiología es frecuentemente desconocida. Actualmente se describe como un proceso multifactorial en el los factores que predisponen a la aparición de la enfermedad son:

  • Dietas demasiado grasas: Ante un consumo habitual de una dieta con una cantidad demasiado elevada de grasa el páncreas aumenta su producción de los enzimas encargados de su digestión. Es un problema poco común en perros que se alimentan de pienso de buena calidad, pero puede suceder con dietas caseraspoco equilibradas. Estos enzimas en cantidades demasiado elevadas lesionan el tejido pancreático causando inflamación.
  • Traumatismos: Cualquier golpe en la zona del abdomen puede lesionar el páncreas y permitir que se liberen enzimas de la digestión. Estas enzimas al igual que pueden digerir el alimento podrán dañar el órgano. También puede suceder por las manipulaciones de una cirugía abdominal.
  • Obstrucción del conducto pancreático:Puede ser debido a la presencia de parásitos, tumores, inflamación en zonas cercanas, cálculos u otros factores.
  • Intoxicaciones:Hay algunas sustancias tóxicas que pueden afectar al páncreas causando inflamación. Esto también puede suceder por efectos adversos a fármacos o por consumo de alimentos poco adecuados para el perro.
  • Ingesta puntual muy elevada en grasa:Suele suceder por accidente, cuando un perro se come comida para personas con un contenido graso muy elevado. Este suceso puntual puede llevar a la inflamación del páncreas aunque sea un animal que consume una dieta bien equilibrada a diario.
  • Infecciones bacterianas o virus, como Toxoplasma en gatos.

 

  • ¿Qué síntomas puede tener mi perro si tiene pancreatitis?

El síntoma más habitual es ver que nuestro perro rechaza la comida. Además en caso de que coma puede vomitar el alimento al terminar. También es muy habitual que la pancreatitis cause fiebre elevada, llegando a los 40 o 41ºC.

Es una enfermedad muy dolorosa, y por lo tanto nos dará muestras de un gran dolor abdominal. Podemos ver como la musculatura del abdomen está muy tensa y el animal está rígido, decaído y muy apático, pues cada gesto le supone mucho dolor.

Otro síntoma habitual son unas heces pastosas, amarillentas, grasas e incluso a veces sanguinolentas y espumosas. Esas características son debidas a una mala digestión de la grasa de la dieta. Además los vómitos y diarreas pueden causar deshidratación, y el perro puede tener mucha sed.

En los casos de pancreatitis crónica los síntomas son más variados, y al ir apareciendo de forma progresiva a veces nos pueden pasar más desapercibidos. Podemos encontrar problemas digestivos que no se solucionan y reaparecen con el tiempo. Además el perro perderá peso a pesar de comer una ración adecuada porque no podrá digerir bien el alimento. Por último veremos heces con una coloración amarillenta o grisácea, pastosas y muy pestilentes.

 

  • ¿Y mi gato?

Los gatos con pancreatitis aguda o crónica pueden presentarse con un amplio abanico de signos clínicos y la gravedad de la pancreatitis puede variar desde clínicamente indetectable, hasta shock cardiovascular y fallo multiorgánico.

Las dos formas no pueden distinguirse desde el punto de vista clínico. Se cree que los casos leves de pancreatitis permanecen a menudo subclínicos o están asociados únicamente a signos clínicos leves.

Cuando hay signos clínicos, son inespecíficos y pueden incluso no ser siquiera sugestivos de enfermedad gastrointestinal. Los signos clínicos comunicados con más frecuencia son la anorexia y la letargia. Otros signos comunicados son los vómitos, pérdida de peso y diarrea. La molestia abdominal, signo clínico principal de la pancreatitis humana, sólo se presenta en unos pocos casos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los gatos no pueden expresar el dolor abdominal de una manera tan obvia como los humanos. Los hallazgos clínicos más frecuentes de la exploración física son la deshidratación, palidez e ictericia, seguidos de taquipnea o disnea, hipotermia o fiebre, taquicardia, dolor abdominal y masa abdominal palpable. En gatos con pancreatitis severa pueden aparecer complicaciones sistémicas importantes, como coagulación intravascular diseminada, shock cardiovascular y fallo multiorgánico.

 

  • Al ser signos tan inespecíficos, ¿pueden presentar otras enfermedades los mismos síntomas?

El diagnóstico diferencial de la pancreatitis aguda en perros usualmente se centra en los problemas de vómitos y dolores abdominales. Cuando se asocia el vómito con signos sistémicos de enfermedad, o el mismo es persistente, el clínico tiene que diferenciar las causas metabólicas, infecciosas polisistémicas, tóxicas y neurológicas de las intraabdominales.

Puede aparecer dolor abdominal de cualquier estructura intraabdominal. Se puede dificultar la distinción entre desórdenes músculo-esqueléticos tales como discoespondilitis y prolapso de disco y las causas abdominales de dolor.

En aquellos gatos que se presentan vómitos, se aproxima el diagnóstico por hallazgos localizados tales como dolor o masas y eliminando causas infecciosas, parasitarias, metabólicas y gastrointestinales. El hipertiroidismo como causa, debería eliminarse en gatos de mayor edad determinando la concentración total de T4 en suero. Las enzimas hepáticas elevadas, la hiperbilirrubinemia, la hiperglucemia y la glucosuria se encuentran frecuentemente en gatos con pancreatitis aguda, por eso la pancreatitis debe ser altamente considerada en estos gatos.

El acercamiento diagnóstico a la ictericia felina es, en principio, para eliminar causas pre-hepáticas y luego para buscar causas hepáticas o post-hepáticas. Se debe adoptar un alto índice de sospecha para la pancreatitis en gatos con enfermedades hepáticas, biliares o intestinales. También se sospecha que tengan pancreatitis los gatos con diagnóstico confirmado de lipidosis hepática que tienen derrames peritoneales.

En algunos gatos, la pancreatitis puede ser la causa de diabetes mellitus, pero la asociación real entre estas enfermedades no está clara.

Cuando hay un alto índice de sospecha de pancreatitis se deberían usar inicialmente ultrasonografías y enzimologías (ensayo de TLI felina; teniendo cuidado con gatos con enfermedad intestinal inflamatoria -ver más abajo) para ayudar a detectar inflamación pancreática. Para alcanzar un diagnóstico definitivo se requiere una biopsia pancreática.

 

  • Entonces, ¿cómo nos aseguramos de que se trata de una pancreatitis?

Debido a la manifestación de sintomatología inespecífica es necesario el uso de métodos específicos e indirectos, que permitan la confirmación del diagnóstico de forma rápida y segura. En primer lugar se recomienda el análisis serológico de los parámetros pancreáticos.

Según el grado de severidad y de necrosis desarrollada es posible el restablecimiento de la función pancreática normal, o la destrucción parcial del tejido con la consecuente fibrosis, sobre todo cuando la enfermedad perdura.

  • Lipasa y amilasa sérica: Los niveles de ambos enzimas aumentan en suero ante pancreatitis y necrosis pancreática. Sin embargo sólo aquellos aumentos que triplican el valor de referencia normal en suero pueden ser tomados en consideración. Resultados falsos positivos y falsos negativos se producen con frecuencia, especialmente en gatos, ya que el valor de amilasa y lipasa sérica puede verse incrementado de forma secundaria a alteraciones en otros órganos (por ejemplo hepatopatías, insuficiencia renal).
  • Lipasa pancreática (cPLI, fPLI): La determinación mediante inmunoreactividad de la lipasa pancreática en suero es un análisis muy específico y altamente sensible. La PLI es específica de especie y tiene su origen exclusivamente en el páncreas.

conjuntivitis-gatosEn el análisis de sangre general, el hemograma de los perros con pancreatitises altamente variable, va desde neutrofilia moderada y hematocrito levemente elevado pasando por leucocitosis con desvío a la izquierda, a trombocitopenia, anemia y leucopenia con un desvío a la izquierda no regenerativo. Mientras que en gatos los hallazgos más comunes en gatos con pancreatitis son una anemia leve que pueda ser no-regenerativa, y una leucocitosis que no está usualmente acompañada por un desvío a la izquierda.

Por otra parte las anormalidades bioquímicas séricas varían, e incluyen azotemia (pre-renal y renal), enzimas hepáticas incrementadas (ALT, AST, AP), hiperbilirrubinemia, lipemia, hiperglucemia, hipoproteinemia, hipocalcemia, acidosis metabólica y alteraciones variables (usualmente disminuidas) en sodio, potasio y cloruro.

En cuanto el diagnóstico por imagen, la radiografía abdominal carece de sensibilidad y en la mayoría de los casos, las radiografías abdominales son normales. En los casos de resultados radiográficos anormales, éstos son inespecíficos y pueden estar asociados a otras enfermedades sistémicas o enfermedades de órganos abdominales. Por tanto, no es posible establecer un diagnóstico definitivo ni descartar la pancreatitis en función únicamente de la radiografía abdominal.

La ecografía abdominal es más útil que la radiografía, pero puede ser difícil diagnosticar una pancreatitis  basándose únicamente en una ecografía. Los cambios más significativos de la ecografía abdominal que sugieren una pancreatitis son cambios en la ecogenicidad, incluyendo hipoecogenicidad del páncreas e hiperecogenicidad de la grasa peripancreática. En ocasiones pueden identificarse áreas hiperecogénicas del páncreas, que posiblemente indican la presencia de fibrosis pancreática. Otros posibles hallazgos ecográficos son el derrame abdominal, el aumento de tamaño del páncreas, hepatomegalia, lesiones cavitarias del páncreas (por ejemplo, seudoquistes) y calcificación del páncreas.

 

  • ¿Se puede tratar la pancreatitis?

En algunos casos el tratamiento puede permitir la curación de la pancreatitis, pero en algunos animales puede ser necesario administrarles medicación durante toda su vida.

El tratamiento de la pancreatitis deberá ser siempre prescrito por un veterinario.

 

  • ¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento médico se basa en mantener o restaurar la adecuada perfusión del tejido, limitar la translocación bacteriana e inhibir los mediadores de la inflamación y las enzimas pancreáticas; el tratamiento quirúrgico consiste principalmente en restaurar el flujo biliar, removiendo tejido pancreático necrosado infectado, o manejando secuelas como los pseudoquistes.

Generalmente consiste en un ayuno de entre 24 y 48 horas, ya que la comida promueve la producción de más enzimas en el páncreas y por lo tanto aumenta el daño que recibe el órgano.

Además se recomienda evitar también cualquier estímulo que el perro relacione con la comida, pues también puede aumentar la producción de enzimas digestivas.

En general, los gatos con pancreatitis que no vomitan deben ser alimentados por vía oral. En los gatos que no vomitan, pero que llevan más de dos a tres días sin comer, debe considerarse la colocación de una sonda nasoesofágica, de esofagostomía o de gastrostomía.

En los pacientes que vomitan, deben utilizarse antieméticos y la ingesta oral de alimento y agua debe restringirse hasta poder controlar de manera eficaz los vómitos. Cuando está indicada la restricción de alimento por vía oral durante más de dos a tres días (incluyendo la anorexia previa), deben iniciarse modos alternativos de alimentación.

También puede ser necesaria fluidoterapia para rehidratar al animal y compensar las pérdidas por diarrea y vómitos. La falta de líquidos puede generar problemas en otros órganos como el hígado y los riñones y complicar la situación.

Además se pueden administrar antibióticos para evitar complicaciones por infecciones bacterianas, y para reducir el dolor que padece el animal con pancreatitis también se pueden usar analgésicos y antiinflamatorios.

En el caso de que la pancreatitis sea producida por una mala dieta será importante corregir la nutrición del paciente y pasar a un pienso menos grasoSi el animal padece obesidad es muy recomendable empezar a trabajar para que adelgace, pues es un importante factor de riesgo de pancreatitis y puede causar recaídas. A veces podrá ser necesario administrar enzimas pancreáticas con la comida para facilitar la digestión.

La cirugía está potencialmente indicada para remover tejido desvitalizado en pacientes con necrosis pancreática séptica y para investigar y aliviar la obstrucción biliar persistente. Otra indicación para la cirugía es la remoción o el drenaje de abscesos. La resección o el drenaje quirúrgico de pseudoquistes pancreáticos no siempre es necesario ya que éstos se pueden solucionar espontáneamente o siguiendo el drenaje percutáneo. La pancreatitis recurrente o insensible a un tratamiento también puede requerir una cirugía para confirmar un diagnóstico y para descartar cáncer pancreático.

 

  • ¿Se recuperará mi animal?

Para los gatos con un episodio aislado de pancreatitis leve y no complicada, el pronóstico suele ser bueno. Para los gatos que tienen la enfermedad grave, episodios agudos frecuentes o enfermedades que complican la pancreatitis, el pronosticó debe ser siempre reservado. En los gatos con pancreatitis aguda, con una disminución de la concentración sérica de calcio ionizadoo lipidosis hepática simultánea,el pronóstico es malo.

El pronóstico para perros con pancreatitis aguda leve es bueno. Se asocia la pancreatitis severa o recurrente con un pronóstico cauteloso.

Publicado por CVMedican  Publicado el 04 Abr 
  • dudas, gato, guía práctica, Pancreatitis
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