La procesionaria: La oruga del pino

17abril

La procesionaria: La oruga del pino

Parece que el buen tiempo ha llegado para quedarse unos días, y con ella otro de los peligros que trae consigo la primavera además de las alergias: la procesionaria o la oruga del pino. Todos los años por esta época oímos hablar de ella y siempre vemos algún caso en la clínica relacionado con este tema, aunque por suerte hasta ahora leve y con final feliz.

oruga de pinoPero no siempre es así y es por ello que se considera una amenaza seria real para la vida de nuestras mascotas y un peligro para las personas. La curiosidad canina por saber qué son esas orugas que avanzan en fila y son altamente urticantes, puede costarle la vida a nuestro perro. Así que para conseguir que este año ningún perro o gato se vea afectado y ayudaros a evitar accidentes, hoy vamos a hablar de esta oruga, como siempre, desgranando un poco su ciclo vital y los daños que puede ocasionar en los animales para detectar rápidamente los síntomas y saber qué hacer si nos cruzamos con ella.

INTRODUCCIÓN

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es un tipo de oruga considerada como una de las plagas más importantes de los pinos en todos los países mediterráneos, aunque también puede afectar a otros árboles. Visto así parece un ser inofensivo. Y es normal, ya que normalmente las orugas no se asocian normalmente como algo peligroso, de hecho seguro que muchos de nosotros cuando fuimos niños tuvimos en algún momento gusanos de seda, que también son orugas, y les dábamos de comer hojas de morera. Pues ahí donde las ven, estas criaturas han causado la muerte a muchos perros y otros animales, y han provocado lesiones a los dueños y niños también.

El nombre se debe a su forma característica de pasar de los árboles al suelo durante su fase migratoria, ya que van en hilera, una tras otra, como si de una procesión se tratara. Y es precisamente esta larga fila con un movimiento de acordeón lo que despierta la curiosidad de los perros y los niños. También es fácil de reconocer por su color marrón anaranjado con bandas negras azuladas, pelos blanquecinos y cabeza grande negra.

CICLO DE VIDA DE LA PROCESIONARIA

ciclo vida procesionariaEn realidad la oruga es sólo una fase larvaria o previa al adulto, que es una mariposa, conocida como la mariposa procesionaria del pino. Durante su ciclo de vida tiene varias fases: huevo, larva (oruga) y adulto (mariposa). Esta mariposa vive en los meses de mayo a julio sólo durante un día, tiempo que emplea en sobrevolar los pinos y tras aparearse, depositar en uno de ellos hasta 300 huevos. Los huevos tardan un mes en eclosionar y de ahí nacen las larvas de oruga que se alimentan de las hojas del pino. Estas oruguitas crecen y forman un nido durante el otoño para resguardarse durante el invierno; y cuando las temperaturas comienzan a subir en primavera, bajan al suelo para formar la pupa, de la que saldrá la mariposa. La duración total del ciclo es aproximadamente un año.

En su fase de larva pasan por varios estadíos, y entre ellos, el de mayor interés para el caso que nos atañe es la migración. En este punto, las orugas procesionarias del pino hacen un nido de algodón blanco e inician su camino al suelo huyendo de la humedad y del excesivo calor, formando una larga cadena, una tras otra, para formar la pupa de la que saldrá la mariposa e iniciar todo el ciclo de nuevo. Esto suele suceder entre los meses de febrero a abril o incluso desde enero, dependiendo del clima y las temperaturas. Es en este momento cuando son susceptibles a los depredadores si no fuera porque son venenosas. Y ahí comienzan los problemas.

ciclo vidaEl viento es el responsable de transmitir las larvas de un pino a otro pino, o a cualquier otro árbol, sobre todo cedros y abetos. De forma que en los años en los que durante el otoño-invierno hace mucho viento, hay una mayor diseminación geográfica de las orugas y un mayor número de árboles afectados, siendo mayor la capacidad de dañar a más seres vivos.

El incremento de las temperaturas medias está favoreciendo que la oruga procesionaria prolifere en numerosas provincias de España, lo que supone un riesgo serio para las personas, especialmente los niños ya que son los más vulnerables, y animales domésticos como perros y gatos.

Este problema de las orugas no es estacional, sino que hay riesgo de contacto durante todo el año. Al inicio de la primavera el aumento de las temperaturas estimula a las orugas a moverse del árbol al suelo para formar la crisálida en el suelo de la que saldrá la mariposa al final del verano. Pero también hay posibilidad de contacto al final del otoño, que es cuando construyen los nidos, o bien cuando un operario manipula los nidos para ser retirados de los árboles y controlar la plaga, que es principalmente en el invierno.

¿CÓMO PRODUCE DAÑO ESTA ORUGA?

La oruga no es agresiva de por sí, sino que los mecanismos por los que producen daño y toxicidad son mecanismos de defensa para asegurar su supervivencia y la generación de un nuevo ciclo de nuevas larvas. Para prevenir que esto ocurra debemos saber un poco sobre el ciclo de vida de este insecto para evitar el riesgo de contacto con la oruga.

como produce daño la orugaEl pelo de las orugas es el que tiene capacidad para ocasionar las alteraciones y son especialmente tóxicos para los niños y los animales, que son los menos conscientes del peligro. Contienen sustancias urticantes que causan reacciones alérgicas inmediatas y muy graves con gran liberación de histamina. Al tocarlos causan una quemadura química que puede ser más o menos grave según la duración y la extensión de la zona de contacto. Además estos pelos emiten polvo que puede causar problemas respiratorios. Además, cuando la oruga se ve amenazada puede expulsar sus pelos, que actúan como arpones clavándose en la superficie de la piel expuesta.

Este problema de las orugas no es estacional, sino que hay riesgo de contacto durante todo el año. Al inicio de la primavera el aumento de las temperaturas estimula a las orugas a moverse del árbol al suelo. Pero también hay posibilidad de contacto al final del otoño, que es cuando construyen los nidos, o bien cuando un operario manipula los nidos para ser retirados de los árboles y controlar la plaga, que es principalmente en el invierno.

Los perros, y más aún los cachorros, son particularmente susceptibles, ya que estas orugas despiertan su curiosidad. El perro quiere jugar con ellas y suele golpearlas juguetonamente con su pata. Cuando la oruga se ve amenazada puede expulsar sus pelos que actúan como arpones clavándose en la superficie de la piel expuesta. Y cuando están heridas, las larvas segregan un veneno ácido, que pica dolorosamente al contacto con la piel. Y no contento con eso, el perro para aliviar el dolor, comienza a lamer su pata, extendiendo el veneno a la boca. Además, normalmente los perros olisquean todo y cogen cualquier cosa del suelo con la boca, de forma que la zona que más se ve afectada por las toxinas son la boca y la lengua, donde provoca un daño extenso y grave de las mucosas, y el tejido se hincha, pudiendo incluso llegar el perro a presentar vómitos, inflamación muy severa de la cara o incluso llegar a perder la vida.  Dentro de los perros, el Shar-pei parece ser más susceptible.

Los gatos, por otro lado, parecen tener un miedo inherente a las orugas y es bastante inusual que un gato llegue a verse afectado por ellas. Este año parece haber habido un aumento en la cantidad de larvas, tal vez debido a los fuertes vientos del invierno pasado, que efectivamente difunde las larvas de árbol en árbol.

LESIONES QUE PRODUCE LA ORUGA

Cuando un perro o un gato tienen contacto con la procesionaria, enseguida el dueño detecta que a su mascota le pasa algo porque parece estar más nervioso de lo normal, con el morro o una pata hinchados, con mucho picor y más caliente. Si ha llegado a haber contacto del interior de la boca del animal con la oruga, incluso también saliva constantemente, muchísimo más de lo normal.

Las toxinas del pelo o del interior de la oruga producen una quemadura química allí donde contactan, que suele ser el morro, la lengua y los labios cuando el animal manipula la oruga con la boca, que es lo más común, o las manos cuando pisa las orugas o juguetea con ellas. Inicialmente hay una inflamación severa, como respuesta del sistema inmunitario a agentes extraños, que puede ser local en la zona afectada únicamente o generalizada.

Cuando estamos ante un animal que ha tocado una oruga con la lengua lo que encontramos generalmente es una herida que es como una mancha de grisácea a rojiza/morada como ampollas. El animal tiene mucho dolor, saliva mucho y estará triste. A medida que avanza la inflamación, las heridas pasan a ulcerarse para luego quedar como una amplia zona blanquecina por la cicatrización. Dado el lugar en el que está, si el animal sobrevive a las primeras 24-48 horas, generalmente desarrolla una infección de la lengua o de la garganta.

lesiones que produce la oruga

 

Y a veces se daña tanto el tejido por la inflamación y la infección que puede llegar a producirse necrosis o muerte del tejido. Si esto ocurre el animal perdería parte de la lengua o los labios.

lesion procesionariaEsto aunque pueda parecer muy desagradable, es poco si lo comparamos con lo que ocurriría si un animal tragase una oruga del pino. Si esto llegase a pasar las consecuencias son aún peores, ya que la inflamación se generalizaría como si se tratara de una reacción alérgica grave, afectando además de a todo el aparato digestivo, a la laringe, que es la entrada de aire a los pulmones, comprometiendo la respiración del animal, y provocando una bajada grave de la tensión. Todo ello conduciría posiblemente a su muerte por asfixia y/o shock.

Cuando los pelos urticantes de las orugas son transportados por el viento desde los nidos de los pinos, pueden alcanzar a cualquier animal, provocándole inflamación de los párpados y úlceras de la córnea en los ojos. Y cuando los animales olfatean la oruga o manchas en donde han pisado alguna oruga, los pelos pueden entrar en la nariz y ocasionan inflamación de la cavidad nasal.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE LAS LESIONES

Aunque cuando un animal presenta estos signos parece muy fácil asociarlo a la oruga del pino, sobre todo si el propietario acaba de dar un paseo y estamos en primavera, la verdad es que estos signos de salivación excesiva, picor e inflamación pueden estar producidos por otras razones, como intoxicaciones por algunas plantas o reacciones alérgicas graves a cualquier otro insecto, planta, comida, etc. que se comporte como un alergeno.

Sin embargo, la rapidez y la gravedad con la que evolucionan los síntomas a menudo no nos dejan tiempo para averiguar la causa exacta y damos prioridad a aplicar tratamientos paliativos administrando que al diagnóstico propiamente dicho. Y a pesar de la rapidez de nuestra actuación, son muchas las veces que no se pueden evitar los daños y las secuelas.

Este es un caso de urgencia claro y si tiene la sospecha que su mascota ha tenido contacto con las orugas, debe llevarlo rápidamente para que un veterinario lo atienda en la mayor brevedad posible. Sí que como medida inicial es aconsejable lavar la zona afectada del perro con abundante agua tibia, sin que queme, ya que así se neutraliza la toxina de los pelos urticantes. Esto no se consigue con agua fría, y además ésta podría diseminar los pelos. Y recordad siempre utilizar guantes para protegernos las manos.

En el veterinario lo que se hace es evitar que la toxina siga actuando, intentar neutralizarla y paliar los síntomas. Normalmente el tratamiento que se pone es a base de corticoides y antihistamínicos para bajar la inflamación, calmantes fuertes para el dolor, protector gástrico para los síntomas digestivos y antibiótico para prevenir una posible infección. A menudo todo este tratamiento requiere de la hospitalización y seguimiento del animal durante las primeras 12-24 h y puede tardar en curarse entre 3 y 10 días, según la gravedad de cada caso, al menos hasta controlar la infección y asegurar que el animal no tiene dolor como para poder beber y comer por sí mismo. Incluso una vez dada el alta hospitalaria, los animales tienen que continuar con tratamiento en casa y revisiones veterinarias para controlar la evolución de las lesiones.

PRONÓSTICO

pronostico procesionariaEl pronóstico varía dependiendo del área afectada, la extensión del daño y la rapidez del tratamiento. Por lo tanto, aunque no se le hinche la cara o la lengua, si sospechas que a tu mascota le ha picado una oruga porque en tu zona hay y le notas salivar en exceso, la lengua más grande o está raro, como decaído, nuestro consejo es que lo mejor es que lo revisen en una clínica veterinaria, ya que cuanto antes se actúa, mejor será el pronóstico.

PREVENCIÓN: ¿QUÉ DEBERÍA HACER SI ENCUENTRA ESTAS ORUGAS?

En las zonas públicas, el municipio está obligado a envenenar los capullos o nidos de orugas. Cuando encuentre estas orugas en la calle, no dude en informar al Ayuntamiento o junta municipal del distrito. Los operarios se encargarán de retirar y destruir los capullos o nidos de orugas y fumigar los árboles, puesto que el municipio está obligado al mantenimiento de las zonas públicas.

En el campo, sin embargo, se recomienda evitar pasear en zonas de abundantes pinares en primavera y otoño, sobre todo si vemos que están infectados. Si tienen pinos en el jardín de casa y se pueden ver claramente los capullos en sus ramas, desaconsejamos que se ocupe de ellos, ya que es una tarea para expertos por el riesgo que entraña para la salud de las personas. Si por accidente las tocamos, nos pueden salir erupciones muy dolorosas e irritantes, que duren varios días.

prevencion procesionariaSi vemos una fila de orugas de procesionaria, lo mejor es rociarlas con alcohol y quemarlas. Si se pisan o se fumigan con insecticida, sueltan los pelillos urticantes al aire y podemos notar los efectos nosotros mismos, apareciéndonos ronchas en el cuello y brazos sin siquiera tocarlas. Además las sustancias tóxicas se extienden y siguen activas, pudiendo afectar a animales que las pisen. Y por supuesto, alejar a los niños y a los animales del lugar.

Es esencial mantener controladas las áreas donde nuestros perros o gatos pasan tiempo durante esas fechas, sobre todo pinares y jardines con pinos aislados, y prevenir por cualquier medio su contacto con las orugas procesionarias del pino, ya sea eliminándolas, o evitando las áreas donde viven.

Pero tampoco hay que ser alarmista y dejar que esta plaga nos desanime de caminar con nuestro perro. Si se está lo suficientemente atento a la zona por donde pasea, el riesgo de que nuestra mascota resulte herida disminuye significativamente. Y también, si sabe de alguien nuevo en la zona que desconozca el peligro, no dude en ponerle en sobreaviso.

A continuación os dejamos un pequeño video donde vemos a la oruga del pino en plena calle al alcance de nuestras mascotas si nos despistamos.

Esperamos que os haya gustado la entrada del blog y sobretodo, que os sea útil.

 

 

Publicado por CVMedican  Publicado el 17 Abr 
  • Oruga del pino, Procesionaria
  • Post Comments 0

    Déjenos su comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *