Los riesgos de automedicar a nuestras mascotas

22enero

Los riesgos de automedicar a nuestras mascotas

La automedicación es una práctica muy extendida entre la población hoy en día, llegando a afectar a nuestras mascotas, puesto que intentamos solucionar los problemas que puedan tener con la medicación que tenemos en casa. Sin embargo, nuestros perros y gatos no metabolizan de la misma forma algunos fármacos a los que nosotros estamos muy acostumbrados (como el paracetamol, la aspirina o el ibuprofeno), por lo que se intoxican y se llega  a comprometer la vida de nuestra mascota.

Según estadísticas, casi el 50% de las intoxicaciones que se producen son consecuencia de la ingesta de medicamentos humanos. Entre los fármacos más comunes se encuentran el ibuprofeno, el paracetamol, la aspirina (ácido acetil salicílico), fármacos para el tratamiento del déficit de atención e hiperactividad, benzodiacepinas, fármacos para el control de la natalidad… En la mayoría de las ocasiones, los últimos están relacionados con despistes, pastillas que se dejan al alcance de las mascotas o mascotas demasiado exploradoras; pero, en el caso de los tres primeros, las intoxicaciones se producen por automedicar a nuestras mascotas.

1. Intoxicación por ibuprofeno.

Los perros son más sensibles a los efectos tóxicos porque la absorción del fármaco en el estómago es superior a la de las personas. Los gatos son más sensibles que los perros. La toxicidad se debe al bloqueo de la síntesis de prostaglandinas gastrointestinales y renales, que producen toxicidad gastrointestinal y renal.

¿Qué observamos en los perros?

  • Anorexia, decaimiento.
  • Vómitos, con sangre en ocasiones.
  • Diarreas con sangre.
  • Insuficiencia renal.

¿Y en los gatos?

Los signos clínicos aparecen antes que en el perro y generalmente van asociados a una mayor gravedad.

¿Cómo se trata?

Es muy importante acudir al veterinario cuanto antes en caso de que la mascota haya ingerido ibuprofeno. Si han pasado menos de 4 horas, se intentará inducir el vómito en el animal o se realizará un lavado gástrico; si la absorción ya se ha producido, un tratamiento de apoyo. En los casos en los que se sospeche de una perforación gástrica, se realizarán las pruebas necesarias para confirmarla (radiografía, ecografía) y se tratara al paciente eliminando el líquido liberado y con antibióticos y tratamiento de apoyo.

¿Es una intoxicación grave?

Sí. El pronóstico para los gatos siempre es de reservado a malo y, aunque para los perros sea algo más favorable, también es una intoxicación grave.

2. Intoxicación por paracetamol.

La intoxicación se produce por un metabolito del paracetamol que reduce la concentración del glutatión hepático y de los glóbulos rojos. El glutatión es un antioxidante que ejerce un efecto protector por lo que si disminuye aparecen lesiones en el hígado y en los glóbulos rojos. Los perros sufren necrosis hepática mientras que los gatos sufren alteraciones de estas células sanguíneas.

¿Qué observamos en los perros?

  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Orina de color oscuro.
  • Muerte a los 2-5 días.

¿Y en los gatos?

Los síntomas aparecen mucho antes que en los perros, y el cuadro que se produce es mucho más grave.

  • Anorexia, babeo, vómitos.
  • Depresión, debilidad, coma.
  • Mucosas marrones o azules.
  • Dificultad para respirar.
  • Sangre y orina color “chocolate oscuro”.
  • Edema facial y de las garras.
  • Muerte entre las 18-36 horas.

¿Cómo se trata?

Es muy importante acudir al veterinario cuanto antes en caso de que la mascota haya ingerido paracetamol. Si han pasado menos de 4 horas, se intentará inducir el vómito en el animal o se realizará un lavado gástrico; si la absorción ya se ha producido, se administrará el antídoto y un tratamiento de apoyo.

¿Es una intoxicación grave?

Sí. El pronóstico para los gatos siempre es de reservado a malo y, aunque para los perros sea algo más favorable, también es una intoxicación grave.

3. Intoxicación por aspirina (ácido acetil salicílico).

La intoxicación es mucho más grave en los gatos que en los perros, ya que no tienen la suficiente cantidad de la enzima que se encarga de metabolizar este fármaco. Los efectos tóxicos que produce su presencia en el organismo afectan a la médula ósea, a la agregación plaquetaria y al equilibrio de electrolitos; además producen lesiones en el hígado, riñones y estómago.

¿Qué observamos?

  • Depresión, anorexia, fiebre.
  • Vómitos, con sangre a veces.
  • Respiración muy rápida.
  • Insuficiencia renal aguda.
  • Debilidad, ataxia, coma, muerte.

¿Cómo se trata?

Debemos acudir al veterinario cuanto antes. Si han pasado menos de 4 horas, se intentará inducir el vómito en el animal o se realizará un lavado gástrico. En este caso, no existe antídoto, por lo que se tratarán los síntomas que produce la intoxicación y se instaurará un tratamiento de apoyo.

¿Es una intoxicación grave?

Sí. El pronóstico para los gatos siempre es de reservado a malo y en los perros también es una intoxicación grave.

Publicado por CVMedican  Publicado el 22 Ene 
  • automedicación, Consejos, error, Mascotas
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