Mascotas y niños: Consejos para una convivencia más fácil

15septiembre

Mascotas y niños: Consejos para una convivencia más fácil

Una de las cosas que más preocupan a nuestros clientes, y a todo padre en general vaya al veterinario que vaya es, ¿es bueno o peligroso para mi hijo tener una mascota en casa?

Así que hoy en el blog vamos a tratar de responder a esta cuestión.

mascotas y niños 2De forma personal os diré que siempre me gusta que un niño se críe con un animal, pero con cuidado. El gran problema entre niños y mascotas es la higiene. Los niños, en especial, los menores de 5 años, tienen la tendencia a llevarse continuamente las manos a la boca y no se lavan las manos después de que el perro les lama o después de jugar con el animal. Es algo inevitable por muy cuidadoso que se sea, por tanto debemos reforzar la pauta antiparasitaria del cachorro, no pensando en el perro, sino en el niño.

En el caso de los gatos, ocurre lo mismo, si bien muchos gatos huyen del ruido y no se llevan especialmente bien con los bebes o con los críos, ya que chillan mucho para su oído, con gran sensibilidad. En general los gatos prefieren los sitios tranquilos y les gusta más el silencio al ruido.

No es un problema tener mascota con los niños pero sí que hay que tener más precaución o ser más estricto con ciertas pasuas de higiene para el animal. En el caso de los gatos lo más problemático es el tema de las uñas, que pueden arañar a nuestros hijos aún sin pretenderlo, jugando simplemente. El gato es gato y hay que dejar que lo sea con su etología y comportamiento normal, y esto incluye usar las uñas. Desde el punto de vista etológico y físico, quitarle las uñas, o la deungulación, como se le conoce técnicamente, es un procedimiento aberrante, que supone una mutilación en toda regla que alterará el comportamiento normal de nuestro animal y no es justificable su práctica de ninguna forma.

mascotas y niños 1

Si queremos tener niños y gatos, hay que poco a poco, acostumbrar los unos a los otros. Algunos consejos prácticos tanto para perros como para gatos es unos meses antes de la llegada del bebé ponerle la cuna en la habituación que vaya a estar, y acostumbrar al animal a la presencia de la cuna. Hay quien incluso en el caso de los perros les da un muñeco tipo “nenuco” impregnado en colonia de bebé par que lo reconozca cuando llegue el momento. Sea como sea, nuestra mascota tiene que integrar a nuestros hijos como parte normal de su entorno, no como algo extraño que grita, chilla o le persigue porque es muy estresante para las mascotas y fruto del miedo es cuando pueden venir los ataques.

Todo es una cuestión de comportamiento animal y de educación de los niños cuando son pequeños. El punto más importante de toda relación con las mascotas es entender y respetar que ellos tienen sus comportamientos e instintos y no podemos humanizarlos y pretender que se comporten como queramos. Debemos adaptar nuestro estilo de vida a sus necesidades mínimas de bienestar. Hoy en día cuidar de una mascota es mucho más que alimentarla o darle techo, por tanto esto requerirá un tiempo y unas pautas que toda la familia incluidos los pequeños de la casa deben respetar.

A modo de consejos prácticos, si tenéis niños en casa y queréis tener una mascota, os dejo unos cuantos aquí escritos:

  • Dejad que los niños y las mascotas interaccionen pero siempre controlando la interacción al menos al principio, ya que si la mascota recibe un estímulo negativo como un grito o una mano alzada o un movimiento rápido, aunque el niños esté jugando, el animal puede reaccionar con miedo o de forma negativa.
  • Debemos enseñar a los más pequeños la forma de acercarse, que debe ser siempre amigable, tranquila, y debemos premiar a nuestra mascota después.
  • Debemos concienciarnos de tener una mascota que pueda convivir con niños. Es decir, idealmente escogeré un perro tranquilo o de pequeño tamaño o al menos, no cogeré un perro intranquilo inmanejable por un adulto, porque obviamente no tendré seguridad con mis hijos.
  • Debo tener en el caso del perro un perro obediente, y en el caso del gato un gato juguetón o pacífico. La gran diferencia entre ambas mascotas es que, por lo general, los perros son más tolerantes a las agresiones externas que los gatos. Es decir, el gato es un animal de contacto frecuente de baja intensidad, una mirada a cierta distancia o un maullido, para un gato supone una forma de comunicación y acercamiento, aunque no acabe ne caricia. Al contrario que el peror, que suele ser una mascota de contacto poco frecuente pero muy intenso, por ejemplo al llegar a casa, y después se tumba en su sitio y no hay perro para todo el resto de la tarde salvo si le sacamos a la calle o jugamos con él.
  • Un gato siempre será menos condicionable o educable que un perro. Podemos lograr que el perro haga muchas cosas que le enseñemos en los gatos no funciona exactamente así. Debemos darle más su espacio propio.
  • Debo mantener desparasitados a mis animales cada 2 meses si tengo en casa un niño menor de 5 años, y si es preciso, comunicárselo a mi pediatra o a mi veterinario y comentarle si requiero algún cuidado especial.
  • Los niños deben de lavarse las manos bien después de interactuar con las mascotas de la casa.
  • Especialmente debo evitar el lamido del animal en las mucosas del niño, cerca de la boca o de los ojos por ejemplo.
  • Nunca debo dejarlos interactuar sin la supervisión de un adulto, por el bien de los dos.
  • Hasta que el niño crezca un poco y pierda el comportamiento de bebé o niño pequeño (chillar, tocar todo, corretear haciendo ruido, etc.) debo de mediar entre mis mascotas y mis hijos por el bien de ambos.
  • Debo tener una zona de la casa para que mis animales puedan estar tranquilos sin que los niños les “incordien”.

Hay varias actitudes terminantemente prohibidas:

  • Dejar que el perro se suba a la cama del niño, o esté siempre cerca de la cuna. Algunos perros desarrollan un comportamiento hiperprotector hacia el bebé, al que identifican como una cría y puede llegar a ser un auténtico problema.
  • Si ya tengo niños y lo que he hecho es adoptar un perrito o gatito, mejor si cachorro o gatito joven. Los animales jóvenes crecen normalizando lo que les rodea, por lo que, generalmente aceptarán sin problema a todos los miembros de la familia.
  • Desaconsejamos especialmente y expresamente los perros potencialmente peligrosos con niños. No por el hecho de que sean más agresivos, que no tiene porqué, sino por puro tamaño, el daño puede venir de muchos lados. Son perros de gran potencia muscular y altura, llegando a provocar accidentes por un cabezazo sin querer o un arañazo con las uñas o un empujón o un tirón, hablamos de perros que tienen un peso de puro músculo de 30-45 kilos. No es el perro ideal para tener con niños pequeños ni mucho menos.
  • Debo de coger animales que ya estén vacunados o al menos que hayan pasado una cuarentena y a ser posible, que estén correctamente vacunados y desparasitados. Los cachorros y los gatitos, puede ser portadores de enfermedades no deseados. Es importante porque añgunas diarreas de perro son contagiosas a personas. Y algunas patologías como el H. Pilory de personas puede contagiarse de personas a animales y de animales a personas.

Ante la duda, consultad con vuestro médico de cabecera.

Publicado por CVMedican  Publicado el 15 Sep 
  • Consejos, Mascotas, Niños
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