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Complicaciones Post-quirúrgicas de una cirugía gastrointestinal

Feb 7, 2022 | 0 Comentarios

Cualquier cirugía relacionada con el sistema gastrointestinal va a requerir un seguimiento de cerca del paciente para controlar las posibles complicaciones que pueden aparecer tras la finalización de la cirugía, por ello es importante seguir los cuidados que os vamos a recomendar en este artículo.

Posibles complicaciones postoperatorias.

Complicaciones leves-moderadas:

*Hipotermia: Tras la cirugía es una de las complicaciones más frecuentes. Es importante mantener al paciente monitorizado y recuperar la temperatura fisiológica y así disminuir el riesgo de posibles infecciones quirúrgicas.

*Fiebre: En las primeras 12 horas, las elevaciones de la temperatura que ocurren transitoriamente tras la cirugía están relacionadas con la reabsorción de materias extrañas (sutura, sangre), anormalidades metabólicas o endocrinas, una prolongada hipotensión sin tratamiento y es por ello que es importante mantener al paciente hospitalizado.

Todo aumento de la temperatura que dure más de 2 días debe considerarse importante y se debe investigar su causa realizando las pruebas complementarías pertinentes.

Complicaciones moderadas:

*Hipotensión: Entendemos por hipotensión una baja de la tensión arterial. Se produce cuando los latidos del corazón, encargados de bombear la sangre al resto del cuerpo, tienen un ritmo más lento de lo habitual, lo que implica que el corazón, el cerebro y otros órganos no reciben suficiente sangre. Es una condición sumamente importante que se debe monitorizar en la hospitalización y poder tratarla.

*Infección de la herida quirúrgica: La infección de la herida quirúrgica se hace evidente entre el 5° y 10° día tras la intervención y se localiza en la piel y el tejido subcutáneo, pero generalmente su proceso se inicia durante los primeros días si ocurre uno o más de los siguientes incidentes:

  1. Si la reacción inflamatoria local es excesiva.
  2. Si la herida quirúrgica se contamina con un germen.
  3. Si se asocian a infecciones cavitarias con o sin fístulas o dehiscencias.

Por ello toma siempre precauciones, evita que tu perro muerda o lama o se rasque sus suturas, asegúrate de que la herida y las suturas estén limpias, mantén la herida y las suturas secas, revisa las suturas todos los días, evita cualquier exceso de actividad y mantén a tu perro alejado de otros perros.

*Íleo paralítico: Se define como la interrupción aguda del tránsito intestinal. Después de la cirugía, se produce un estado transitorio de obstrucción intestinal por fallo en la actividad propulsiva normal del tubo  digestivo. En la mayoría de los casos suele resolverse espontáneamente en pocos días, pero en algunas circunstancias puede prolongarse provocando un cuadro clínico peligroso que compromete a veces la vida del paciente.

Se relaciona con la manipulación visceral propia de la cirugía y posteriormente por la infiltración  de células inflamatorias, que conduce a la inhibición de la motilidad.

Los signos clínicos más comunes de obstrucción son: vómitos persistentes, distensión abdominal, ausencia de expulsión de gases y/o defecación.

Complicaciones severas:

*Dehiscencia de los puntos de sutura: Es una complicación en el que la herida  quirúrgica se separa o se abre repentinamente. Conlleva a la filtración  de contenido intestinal a la cavidad abdominal y en consecuencia una peritonitis séptica.

La tasa de mortalidad asociada a este suceso, abarca del 30 al 50% aproximadamente, y aumenta en las cirugías más caudales, por la mayor carga bacteriana que soporta de forma natural el intestino.

*Peritonitis: El peritoneo es el tejido que recubre la parte interna del abdomen y sirve así de punto de apoyo para la mayoría de los órganos abdominales, que no son precisamente poco importantes. Cuando hablamos de peritonitis nos estamos refiriendo a una inflamación de esta membrana debido a la presencia de una fuga del sistema gastrointestinal en este caso.

Los indicios de que el paciente cursa con peritonitis son inespecíficos como fiebre, apatía, vómitos y dolor abdominal.

*Abscesos intraperitoneales: Son resultado de una contaminación local del peritoneo o de una infección peritoneal generalizada que ha logrado localizarse. La causa de esta infección procede de un proceso inflamatorio previamente instalado en otro sitio del abdomen o de la contaminación peritoneal por una fuga de la sutura.

*Hemorragia postoperatoria: Las hemorragias tras una cirugía abdominal suceden a consecuencia de un defecto de los mecanismos fisiológicos del organismo sobre los vasos o por el fallo de una ligadura. Existe otro tipo de hemorragia en el que el sangrado procede de pequeños vasos superficiales o de la musculatura, o provocada por un trastorno de la coagulación.

Las pérdidas de sangre las identificaremos por la aparición de palidez de mucosas, un ritmo cardiaco acelerado, pulso débil, alteraciones en la respiración y, en casos extremos se produce un shock hipovolémico.

*Pancreatitis: Nos referimos a pancreatitis cuando se produce una inflamación del páncreas. Cuando sucede tras una cirugía abdominal es por  la manipulación de los órganos próximos, ya que el páncreas se encuentra muy próximo al duodeno,  y por extensión de la inflamación y el daño que se ha producido en la zona.

Los signos que nos encontraremos serán anorexia, vómitos, fiebre, dolor abdominal marcado y  heces pastosas, amarillentas, grasas e incluso a veces sanguinolentas.

Cuidados y evaluación postoperatorios

En las siguientes 48-72 horas a la intervención, sobre todo si se trata de una cirugía de intestino, se recomienda la hospitalización y monitorización del paciente para descartar signos de sepsis o shock, deshidratación y desequilibrios analíticos. La fluidoterapia debe continuarse después de la cirugía, hasta que el animal tolere la alimentación. Durante su hospitalización recibirá una terapia que incluirá protectores gastrointestinales, antibioterapia, analgésicos, antiinflamatorios, antieméticos  y se le monitorizará en todo momento.

El animal podrá iniciar la ingesta de líquidos a las 24 horas de la intervención. Después si no hay vómitos, se le instaurará una dieta específica que debe ser reintroducido de forma muy progresiva. La terapia antibiótica, analgésica y de protectores gástricos ha de seguirse según las indicaciones del veterinario, al igual que las revisiones y cuidados de la herida quirúrgica. En cada caso nos adaptaremos a las necesidades de cada animal de forma personalizada.

Durante el tiempo de recuperación  nuestra mascota debe guardar reposo para favorecer la cicatrización y recuperación de la zona intervenida, la pared abdominal y piel. Daremos paseos cortos con correa y no puede hacer esfuerzos tales como subir escaleras o subir al sofá/cama, ni tampoco ejercicio excesivo.

Realizaremos revisiones periódicas para evaluar el apetito, el dolor y la fiebre, así como el estado de la herida. Si fuera necesario recomendaremos la utilización de un collar isabelino o de una malla postquirúrgica para evitar que pueda lamerse la incisión y que se infecte, complicando y alargando la recuperación.

Una vez en casa si nuestra mascota presenta signos de molestias abdominales, temperatura elevada o dolor, será importante ponerse en contacto de inmediato con su centro veterinario.

 

CVMedican

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