La artrosis se produce como consecuencia de los cambios degenerativos articulares que ocurren en los perros y gatos.
Puede ser consecuencias de fracturas antiguas, de cambios degenerativos asociados a la edad, la alimentación u otras enfermedades coexistentes. En todos los casos, debe tratarse, a pesar de ser crónica y degenerativa, para garantizar la calidad de vida del animal y minimizar el dolor, ya que uno de los principales problemas de la artrosis es que puede provocar dolores intensos.
Si tu animal padece este problema ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos. Tiene muy buen pronóstico a corto y medio plazo si se trata el dolor.



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